Uñas que se rompen: por qué y qué hacer

Se te engancha una uña en el jersey y se lleva media capa. Las tienes que llevar cortísimas porque en cuanto crecen un poco se abren en láminas. Y por más esmaltes de tratamiento que pruebas, siguen igual.

La uña que ves ya está formada: no se puede reparar, solo proteger mientras crece. Por eso los cambios se notan en semanas, no en días.

Y la mayor parte de lo que las debilita está en el día a día, no en el bote.

El agua y los productos de limpieza

Mojarse y secarse muchas veces al día hincha y encoge la uña, y esa gimnasia constante es lo que la abre en capas. Los detergentes y los limpiadores agresivos rematan la faena.

Guantes para fregar y para limpiar es el consejo más aburrido del mundo y el que más diferencia marca en un mes.

El quitaesmalte y las manicuras seguidas

Los quitaesmaltes con acetona resecan bastante, y hacerlo cada pocos días no da tregua. Con las semipermanentes, lo que más daña no es el producto: es el limado y el raspado al retirarlas.

Dejar descansar la uña entre manicuras, y retirar siempre siguiendo el procedimiento correcto en vez de tirando, cambia mucho su estado.

La forma de cortarlas y limarlas

Limar de lado a lado en vaivén calienta y abre el borde. Se lima en una dirección, con una lima de grano fino, y mejor con la uña seca que recién salida del agua.

Y la forma cuadrada con las esquinas muy marcadas engancha; una cuadrada redondeada aguanta bastante mejor.

Hidratar la uña, no solo la mano

La crema de manos se queda en la piel. Para la uña y la cutícula hay que insistir en esa zona, y hacerlo por la noche, cuando no vas a lavarte las manos en unas horas.

Un aceite o un bálsamo espeso en la cutícula a diario es de lo poco que se nota en el borde nuevo que va saliendo.

Las cutículas no se cortan

Son la barrera que protege la zona donde se forma la uña. Cortarlas abre la puerta a infecciones y a que la uña nueva salga con surcos.

Lo que sí se puede es empujarlas con cuidado después de la ducha, cuando están blandas.

Cuándo no es cuestión de cuidados

Si el cambio es reciente y llamativo, si afecta a todas las uñas a la vez, si hay cambios de color, engrosamiento, separación del lecho o dolor, eso conviene que lo vea un profesional sanitario.

Hay procesos y carencias que se reflejan en las uñas, y ninguna manicura los arregla.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se abren las uñas en capas?

Sobre todo por mojarse y secarse muchas veces al día, por los productos de limpieza y por el quitaesmalte frecuente. La uña se hincha y se encoge una y otra vez, y acaba separándose en láminas.

¿Cuánto tarda en notarse una mejora?

Semanas, porque la uña que ves ya está formada y solo mejora la parte nueva que va creciendo. Por eso los cambios se aprecian en el borde que sale, no en toda la uña de golpe.

¿Las manicuras semipermanentes estropean la uña?

Lo que más daña suele ser la retirada: limar de más o tirar del esmalte se lleva capas de la uña. Hechas y retiradas correctamente, y con descansos entre una y otra, el daño es mucho menor.

¿Hay que cortarse las cutículas?

No. Protegen la zona donde se forma la uña, y cortarlas facilita infecciones y hace que crezca con surcos. Lo correcto es empujarlas con suavidad cuando están blandas, después de la ducha.