El pelo se electriza: por qué y cómo evitarlo

Te quitas el gorro en la oficina y el pelo sale disparado en todas direcciones. Te peinas y a los diez segundos está igual. Te lo tocas y hasta chispea. Y encima es justo el día que querías ir bien peinada.

Eso es electricidad estática, y no aparece porque sí: necesita pelo seco y roce. En invierno se juntan las dos cosas, y por eso se dispara de octubre en adelante.

Cortarla es más fácil de lo que parece si se ataca por donde toca.

Qué está pasando en realidad

Al rozarse con un tejido, el pelo gana carga eléctrica. Todos los pelos quedan con la misma carga, y como las cargas iguales se repelen, se separan entre sí. De ahí el efecto diente de león.

El agua conduce esa carga y la disipa. Por eso un pelo con algo de humedad no se electriza y uno reseco por la calefacción y el secador, sí.

Los tejidos que más lo provocan

Lana, acrílico y poliéster son los peores: gorros, bufandas, jerséis de cuello alto y el respaldo del coche. El algodón y la seda cargan mucho menos.

Si hay un gorro que usas cada día y siempre acabas igual, ese es el culpable, no tu champú.

Hidratar es lo que de verdad corta el efecto

Una mascarilla o un acondicionador sin aclarado en medios y puntas mantiene la humedad dentro del pelo, y un pelo hidratado no se carga igual. Es la diferencia entre apagar el problema y estar peinándose cada diez minutos.

Los aceites y sérums en poca cantidad, repartidos en las manos y aplicados solo de medios a puntas, hacen el mismo trabajo sin apelmazar.

El cepillo importa

Los cepillos de plástico aumentan la carga. Las cerdas naturales o los peines de madera la reparten mucho mejor, y además reparten la grasa natural del cuero cabelludo por la melena.

Cepillar con el pelo completamente seco y frío es cuando más se carga: hacerlo con el pelo ligeramente húmedo o con un poco de producto cambia el resultado.

El secador, a temperatura media

El aire muy caliente quita agua de más y deja el pelo listo para cargarse. Con temperatura media, terminando con aire frío y sin apurar el secado al máximo, el pelo queda menos áspero.

Y con planchas o rizadores, un protector térmico no es un lujo: es lo que evita que el pelo quede poroso, que es el estado en que peor se comporta todo el invierno.

Trucos de emergencia

Pasar las manos ligeramente húmedas por encima del pelo. Un poco de crema de manos en las palmas, muy poca, y alisar. Una toallita de las de secadora pasada por el cepillo. Todos funcionan un rato y ninguno sustituye a la hidratación.

Lo que no ayuda es lavarse más veces: cuanto más se lava con agua caliente, más se reseca y peor se pone.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se electriza el pelo en invierno?

Porque hace falta pelo seco y roce, y en invierno coinciden los dos: la calefacción baja la humedad y los gorros, bufandas y jerséis de lana o acrílico cargan el pelo al rozarlo.

¿Qué cepillo va mejor para el pelo electrizado?

Los de cerdas naturales o los peines de madera, porque no cargan como el plástico y reparten mejor la grasa natural del cuero cabelludo. Cepillar el pelo totalmente seco y frío es cuando más estática se genera.

¿Sirve el agua para quitar la estática?

Sí, de forma temporal: el agua disipa la carga. Pasarse las manos ligeramente húmedas por el pelo calma el efecto un rato, pero si el pelo está reseco volverá enseguida. La solución de fondo es hidratar.

¿Lavarse más el pelo ayuda?

No, suele empeorarlo. El lavado frecuente con agua caliente reseca, y un pelo más seco se carga más. Funciona mejor espaciar los lavados, bajar la temperatura del agua y usar acondicionador en medios y puntas.